Ante la brusca retirada de las tropas estadounidenses en Afganistán tras 20 años de intervención y la rápida toma de poder de los talibanes, los detractores del gobierno de Joe Biden han calificado este hecho como un “fracaso” histórico que debió ser abordado de otra forma, por lo que el jefe de la diplomacia Antony Blinken fue llamado a un interrogatorio este lunes.

Blinken se presentó ante la Comisión de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, donde mantuvo una postura de firme apoyo a la retirada de los elementos militares que se encontraban en Afganistán, ante los cuestionamientos de los legisladores que señalan la Casa Blanca de encabezó un desastre histórico.
En los interrogatorios programados en dos días, Blinken argumento ante el comité que la administración estaba “fuertemente concentrada” en la seguridad de los estadounidenses y había estado “evaluando constantemente” el poder de permanencia del gobierno afgano respaldado por Occidente, “considerando múltiples escenarios”.

















