En un escenario donde el tema principal gira alrededor del ámbito económico, una propuesta de este tipo pareciera no tener importancia o relevancia, pero pensar de esta manera es estar lejos de la realidad
Uno de los principales factores por los cuales el béisbol de Grandes Ligas es señalado, es por la lentitud y lo largo que suelen ser los partidos, lo que ha empujado a la Major League Baseball (MLB) a buscar alternativas que agilicen el juego y lleven más acción al terreno, un objetivo para el cual es necesario una mayor contribución ofensiva.

Las formaciones defensivas mueven la mayor cantidad de jugadores del cuadro interior a las zonas por donde con más frecuencia o fortaleza suele pegarle un jugador de ofensiva a la pelota, limitando de esta manera su espacio para conectar de hit.
En este tipo de formación, si un jugador es zurdo, el dirigente suele mover al defensor de la tercera base a la parte media del jardín derecho, juntando en esa banda del terreno al jardinero derecho, al defensor de la segunda almohadilla, al inicialista y jugando en posición media.
Pero también cargado hacia esa zona se mueve al campocorto y al jardinero central, lo que hace más difícil la posibilidad de que el bateador pegue de imparable por esa zona del terreno.
En el caso de que el bateador sea derecho, los jugadores se mueven hacia el lado izquierdo del diamante.
En una ocasión, tras su retiro, el exgrandes Ligas David Ortiz indicó que de no existir las formaciones defensivas habría conectado más de 3.000 imparables en su carrera.

















