En plena guerra y bajo continuos bombardeos rusos, el ministro de deportes de Ucrania, Vadim Gutzeit, ha comunicado que la liga de fútbol del país, la Premier League, echará a andar el próximo 23 de agosto.

Será un nueva temporada, con partidos jugados a puerta cerrada y bajo una seguridad extrema. La idea del gobierno ucraniano es utilizar el fútbol como una herramienta para ir regresando paulatinamente a la normalidad dentro de la situación bélica que vive el país, que lidia con la invasión rusa desde hace meses.

Ya lo hizo con su selección nacional y su intención de jugar la Eurocopa, aunque finalmente no lograse la clasificación, y ahora pretende seguir ese camino con la liga doméstica.
Para el buen desarrollo de la competición, y teniendo en cuenta las circunstancias en las que se va a disputar, se han habilitado refugios antibombas en todos los estadios en los que se jueguen partidos.
Sin embargo, las instalaciones empleadas no serán las mismas que antes de la guerra, ya que los bombardeos han destruido un total de 111 instalaciones deportivas, según el gobierno ucraniano.

















