Ante un público mayoritariamente hostil en la Rod Laver Arena, la pista donde ha levantado nueve veces este Grand Slam, el serbio de 35 años necesitó apenas 2 horas y 6 minutos para deshacerse del último australiano en el cuadro masculino por 6-2, 6-1, 6-2.

Para decepción de los asistentes, el joven tenista de padre uruguayo y madre española apenas pudo hacer frente al arsenal de golpes de Djokovic, que dijo «no haber sentido nada» la lesión en su muslo izquierdo que lo limitó en rondas anteriores.

“No quiero celebrar demasiado temprano, porque me sentía bien en el primer partido, y en el segundo no tanto”, dijo “Nole”, actualmente en el número cinco del mundo.
“Las cosas pueden cambiar muy rápido”, pero “hoy fue el mejor día hasta ahora del torneo”, aseguró.

















