El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, viaja el miércoles a México con la esperanza de mostrar avances en la lucha contra la creciente inmigración, uno de los principales dolores de cabeza del presidente Joe Biden para conseguir la reelección en 2024.

La visita del jefe de la diplomacia estadounidense, inusual al realizarse en la semana de Navidad, se programó de forma abrupta, en un momento en que el Partido Republicano presiona a Biden para que adopte medidas contra la migración a cambio de que sus congresistas aprueben nuevas ayudas para Ucrania.

Alrededor de 10,000 migrantes, según autoridades estadounidenses, tratan de entrar sin permiso a diario por la frontera sur, casi el doble que antes de la pandemia.

















