El delantero empieza a tener más claro dónde continuará su carrera.
Luego de haber vivido un año conflictivo con la dirigencia de Inter de Milán, Mauro Icardi se marchó a París Saint Germain a mediados del 2019. El atacante llegó en principio para ser suplente de Edinson Cavani, aunque rápidamente se ganó su lugar a base de buenos rendimientos y de goles. De hecho se convirtió en uno de los máximos artilleros del club francés, superando incluso a Neymar y Kylian Mbappe. Es por eso que los dirigentes quieren que se quede.
El rosarino llegó a Parque de Los Príncipes a préstamo por una temporada. En su momento no se sabía cómo se adaptaría el centrodelantero al fútbol francés, algo que finalmente terminó de muy buena manera. Es por eso que la dirigencia de PSG empezó a negociar con su par de Italia para llegar a un acuerdo. La opción de compra estaba valuada en casi 70 millones de euros, una suma bastante elevada para la actualidad del conjunto parisino.
Luego de varias negociaciones, el último campeón de la Ligue 1 consiguió lo que tanto esperaba: poder bajar el precio. Esto quiere decir que Icardi ahora podrá quedarse en el Francia a cambio de 60 millones de euros. Actualmente el ciclo del delantero en Inter está totalmente cerrado, razón por la cual los directivos del club le darán a PSG ciertas facilidades para finalmente deshacerse del hombre que supo ser el capitán del Neroazzurro por varios años.
En un principio, el rosarino era un poco reticente a quedarse en Francia. Tanto él como su familia priorizaban seguir en Italia, donde están absolutamente instalados desde hace varios años. Es por eso que el club francés está dispuesto a ofrecerle un contrato de más de 10 millones de euros por temporada, lo que lo pondría como uno de los mejores pagos del equipo. Además es segura la partida de Cavani, por lo que tendrá titularidad casi asegurada.
Claro que PSG piensa en un negocio a futuro. Se sabe del eterno interés de Juventus en contratar al argentino, y de hecho hace varios mercados que viene buscando su contratación. Inter nunca quiso vendérselo, aunque si se lo saca de encima, ya no tendrá voz ni voto en operaciones venideras. Mientras todo se termina de definir en las oficinas, Icardi se encuentra cumpliendo con la cuarentena en Italia, junto a su esposa Wanda Nara y sus hijos.

















