La jugadora de Boca repasó sus inicios, la relación con la gente y el recuerdo de De Rossi.
Su nombre suena fuerte cuando se habla de fútbol femenino. No sólo de Boca, sino también en lo que respecta al deporte argentino. Primero tuvo un paso en River pero eso no le negó la posibilidad de jugar en el Xeneize, como sí pasaría en el masculino. Hoy, Camila Gómez Ares disfruta de su gran presente y se ilusiona con el futuro. Dejó atrás muchas lesiones complejas que no la dejaron afirmarse en los últimos años y sueña con ser campeona con el Xeneize.
En una extensa charla con Planeta Boca Juniors, la mediocampista de 25 años habló de todo. Y entre tantas cosas contó cómo se vive el deporte desde su perspectiva, en relación al género: “Puede ser que vivamos más tranquilas en el fútbol femenino, más allá de tener presiones por ganar y conseguir títulos con Boca. Quizá en el masculino hay un poco más de presión, en cambio en el femenino hay un ambiente familiar, más sano, aunque siempre sientas la obligación de pelear torneos”.
Al mismo tiempo, una de las figuras del equipo de Christian Meloni se refirió al público que las va a ver en el Pedro Pompilio o en el Centro de Ezeiza: “Nos encanta tener ese vínculo con la hinchada que nos sigue durante cada fin de semana”. Y agregó: “Antes quizá no iba tanta gente a ver fútbol femenino, más allá de que en Boca siempre fue diferente, por eso ahora disfrutamos y nos tomamos el tiempo para estar cerca de los y las que nos van a ver. No cuesta nada sacarse una foto o firmar un autógrafo”.

















