Ganó todo en el Barcelona y en el Real Madrid pero reconoce que la espina que le quedó clavada fue llegar alto con su selección.
Es cierto y habitual en las palabras de muchos deportistas, sobre todo los futbolistas, que su sueño máximo es llegar la Selección de su país. El orgullo que les genera representarlo, además les provoca ansias de llegar a lo más alto. Y esto fue lo que le ocurrió a un crack argentino. Tuvo una brillante carrera tanto en el Barcelona como en el Real Madrid, pero reconoce que una espina que le quedó clavada fue alcanzar la gloria con la albiceleste.
Sin dudas que Javier Saviola es uno de los futbolistas argentinos más reconocidos en el mundo. Antes de un Messi hubo un Saviola en el Barca y más tarde, en el fútbol europeo. Y fue el mismísimo exdelantero de River el que admitió que una de sus cuentas pendientes es haber llegado lejos con la Selección argentina. “Es la gran espina que tuve en mi carrera porque teníamos jugadores para llegar a la final y ser campeones”, lamentó en Cadena 3.
En el mismo sentido, al recordar aquella frustración del seleccionado nacional que quedó eliminado en el mundial de Alemania 2006, justamente ante los locales, Saviola expresó un profundo deseo. Como pocos siente un amor muy grande por la celeste y blanca. “Lo único que quiero es que la Selección argentina vuelva a llegar a las finales y nuevamente logre que la quieran”, explicó.
A su vez, el exfutbolista del Barcelona destacó al actual entrenador del seleccionado argentino, Lionel Scaloni. Por este motivo, Saviolita le tiró flores al DT por su capacidad y trabajo. “Con Scaloni tenemos una relación extensa porque hicimos juntos el curso de director técnico. Fue una gran sorpresa y una enorme alegría verlo en la Selección. Espero que nos lleve a lo más alto, le deseo lo mejor”, confesó.
Por su parte, a pesar de haber compartido equipo con notables cracks tanto en el Barcelona como en el Real Madrid, Saviola reveló quién fue su mejor compinche adentro de una cancha de fútbol. “Pablo Aimar fue el mejor socio que tuve en mi carrera, era algo impresionante. Jugábamos de memoria, teníamos mucha química dentro de la cancha y encima hoy somos muy amigos”, concluyó el Conejito.

















