- Los de Flick pagan el esfuerzo realizado ante el Sevilla en la Supercopa de Europa y caen derrotados con estrépito
No es que el Hoffenheim sea mejor equipo que el Sevilla, aunque sí es buen equipo que hizo lo necesario para derrotar al Bayern Múnich este domingo. El conjunto dirigido por Sebastian Hoeness, hasta hace unos meses técnico del filial del Bayern, se impuso por 3-1 a los de Flick, que acusaron el esfuerzo realizado en la Supercopa de Europa el pasado jueves. Al Bayern, todavía de resaca, le costó entrar en el partido, y cuando lo hizo ya tenía que levantar un 2-0 en contra. No lo logró. Ni siquiera la entrada en la segunda parte de Lewandowski y Goretzka, que fueron suplentes, valió para arreglar el desaguisado.
Con poco más de 6.000 espectadores en las gradas, el Hoffenheim salió predispuesto a superar a un equipo que parecía invencible. Y antes de la media hora de juego ya había arañado dos veces a la bestia. La primera vez fue en el 16’, cuando Bicakcic hizo el 1-0 a la salida de un córner. Y la segunda en el 24’, cuando Dabbur aprovechó un doble error de Pavard y Boateng en la disputa de un balón aéreo para superar a Neuer con un sutil remate de cuchara.
Antes del descanso, en el 36’, Kimmich sacó la escuadra y el cartabón para enviar a la red un disparo desde la frontal del área y hacer el 2-1. Parecía entonces que dicho tanto sería el primer ladrillo sobre el que cimentar la remontada. Más si cabe teniendo en cuenta que durante el primer acto ningún jugador del Hoffenheim pasó de los 10 pases acertados mientras que todos los del Bayern superaron esa cifra. Pero esta vez lo de dominar el balón no resultó determinante para el tanteo del marcador.
No pasó el Hoffenheim del 30% de la posesión pero sí fue el único equipo que logró marcar en una segunda mitad frustrante para el Bayern. Lo hizo por partida doble Kramaric, el ‘MVP’ del partido. Primero en el 77’ en una jugada que arrancó con un saque de puerta. Y más tarde, ya en el añadido, logrando desde el punto de penalti el 4-1 con el que concluyó el duelo.
El siguiente compromiso del Bayern tendrá lugar el próximo miércoles, ante el Borussia Dortmund y con la Supercopa alemana en juego. Se avecina un partidazo, y aunque los de Flick parten como favoritos, si Lucien Favre vio este partido habrá tomado buena nota de lo que hizo el Hoffenheim para imponerse a la que muchos estimaban como una máquina de ganar infalible.

















