Los Lakers consolidaron su futuro a corto plazo al culminar la extensión de contrato de su estrella, LeBron James, por dos años (hasta 2023) y 85 millones de dólares, el máximo permitido por e actual convenio colectivo
Obtener ese compromiso de LeBron fue un verdadero alivio para la franquicia californiana, ya que les asegura seguir siendo competitivos y optar al anillo de campeón los próximos años. Sin embargo, esa alegría les priva del sueño de poder reforzarse aún más con el fichaje de otra estrella de la NBA como Giannis Antetokounmpo.
Al ampliar el contrato de LeBron los Lakers renunciaron a su flexibilidad en el tope salarial para volver a incorporar a LeBron, por lo que no tendrán el dinero para firmar a Giannis con el contrato máximo que sin duda requeriría.

















