Hasta la Semana 6, se habían revisado en la liga 44 jugadas relacionadas con supuestas interferencias de pase. De éstas, se revirtieron las decisiones originales de los árbitros en siete ocasiones.
«Pienso que los entrenadores entienden que la repetición no va a corregir cualquier jugada apretada donde presuntamente hubo una interferencia», comentó Goodell en el cierre de las reuniones de dueños de la liga, que duraron dos días. «No es posible hacerlo perfecto y no vamos a ser los nuevos árbitros en estas jugadas. El proceso que ideamos buscaba corregir errores obvios y claros. Pienso que esto está resultando como esperábamos».
La nueva regla, aprobada como un experimento de un año, permite que las jugadas de supuesta interferencia de pase sean desafiadas por los entrenadores en jefe y revisadas en video. Pero persisten las quejas de entrenadores, jugadores y fanáticos sobre estas acciones. Algunos argumentan que más decisiones arbitrales deberían revisarse.
Este año, cuando se aprobó la regla, Goodell dijo que los entrenadores sabían que no se cambiarían las decisiones de los árbitros sin una evidencia clara de que hubieran sido erróneas. Hasta ahora, sólo se han modificado el 16 por ciento de las decisiones.
«Siempre que hay un cambio de reglas hay también un periodo de adaptación y los entrenadores prueban qué tipos de cambios se harán», comentó Goodell.

















