El sábado, China detectó 22 nuevos casos de COVID-19, 10 procedentes del exterior y 12 de transmisión local (siete en la provincia nororiental de Liaoning y cinco en la capital, Pekín).
Se trata del mayor número de contagios locales registrados en China en los últimos dos meses, desde que el 28 de octubre se contabilizasen 23 casos de este tipo en el pequeño rebrote que se produjo entonces en la región occidental de Xinjiang

Asimismo, las autoridades sanitarias municipales prevén realizar más de 800.000 test de coronavirus entre los habitantes de ese distrito de Pekín.
“Tenemos muchos casos esporádicos en Pekín y existe un alto riesgo de propagación de la epidemia”, aseguró el sábado el portavoz del Gobierno de la capital, Xu Hejian.
El portavoz indicó además que tienen que “permanecer vigilantes” y “hacer todo lo posible” para prevenir la propagación del virus, reduciendo el flujo de la población y evitando congregaciones” tanto ahora como de cara a las festividades del Año Nuevo Chino en febrero, cuando se prevé un gran aumento de la movilidad en todo el país.

















