La huella de Mágico González es imborrable en España. Han pasado 30 años desde la última vez que el salvadoreño se puso la elástica del Cádiz y a la fecha recuerdan sus pinceladas y su legado está intacto.

En un corto tiempo de cinco meses, en el año 1985, el Mágico cambió el color amarillo para vestirse de violeta del Real Valladolid. El cuscatleco está más identificado con el Submarino, pero el Real recordó al centroamericano en la víspera del juego de este martes.
«Solo estuvo con nosotros 5 meses, pero le dio tiempo a demostrar que con el balón en los pies era capaz de todo. Qué recuerdos, ¿verdad, @Cadiz_CF?», escribió el cuadro blanquivioleta en su cuenta de Twitter.

















