Los traficantes de migrantes ahora aceleran el abandono de sus víctimas más jóvenes y las dejan a su suerte en áreas del desierto del sur de Estados Unidos, sin importar si se trata de niños de seis meses o de cuatro años.
Pese a que cobran jugosas cantidades de dinero por llevarlos a EE.UU., los “coyotes” han comenzados a mostrar el verdadero rostro de la crueldad con la que mueven a decenas de niños migrantes no acompañados, de los que buscan deshacerse lo más rápido posible para aumentar los ingresos de sus negocios.
Tres historias divulgadas ayer por medios estadounidenses en los que niños no acompañados se enfrentaron a graves riesgos, retratan el valor que los traficantes le están dando a los menores que les son encargados.
La cadena ABC News obtuvo un video de vigilancia nocturna de la Patrulla Fronteriza en un tramo de Nuevo México.

















