Fue en Viña del Mar ante Adrián García, un mes de febrero de 2001. Hace más de veinte años. Fue entonces cuando Feliciano López, por entonces número 256 del ranking mundial, firmaba un 6-3 y 6-3 que le hacía conseguir su primera victoria en el circuito. Contaba por entonces con diecinueve años.
Fue en Mallorca ante Karen Khachanov este martes. Más de veinte años y cuatro meses después, Feliciano López sumó su victoria número 500 en la ATP, un hito al alcance de muy pocos que, a sus 39 años, es un buen reflejo de la larga carrera en la élite que ha seguido el tenista toledano.

Feliciano ya ha puesto su nombre en la particular lista de tenistas que han conseguido los cinco centenares de victorias en el circuito. Esta la integran ahora mismo cincuenta y cuatro hombres, a la espera de que otros puedan sumarse en el futuro.
Es una lista con nombres de varias épocas y países que sí tienen un aspecto en común: son parte de la historia del tenis. Historia en la que también deja su sello el tenista toledano. De hecho, es el séptimo español en conseguir llegar a esa cifra de triunfos. Tan solo Estados Unidos, con dieciséis jugadores que lo han logrado, aporta más tenistas a esta particular lista.
Las 500 victorias en el circuito implican muchos años de alto nivel, regularidad y resultados. Estos nunca han faltado en la carrera de Feliciano. Con su patrón de juego diferente al habitual en el resto de tenistas españoles, con el saque como mejor arma, ha sido capaz de ganar títulos en tres superficies (dura, hierba y tierra batida) y en los dos ambientes (pista cubierta y aire libre), una circunstancia que no suele resultar fácil para los jugadores y que da muestra del tenis de alto nivel que sigue exhibiendo en el circuito.

















