Christian Eriksen ha vuelto hoy a Milán tras conmocionar al mundo al desplomarse el pasado 12 de junio debido a un paro cardíaco mientras disputaba con Dinamarca el partido de la Eurocopa ante Finlandia en el Parken de Copenhague.
Nada más aterrizar en Milán, Eriksen se ha reunido con Giuseppe Marotta, CEO del Inter, club con el que, a sus 29 años, tiene contrato hasta el 30 de junio de 2024. Según medios italianos, no hay prisa para decidir su futuro ya que no se espera que vuelva a un campo de fútbol al menos durante seis meses dependiendo de las pruebas a que se seguirá sometiendo, aunque de momento no están programadas a corto plazo
Eriksen pasó una semana en un hospital de Copenhague tras el paro cardíaco y le fue implantado un desfibrilador automático antes de ser dado de alta y regresar a su casa para recuperarse.

La normativa en Italia, muy estricta
Eriksen también se ha sometido a una serie de pruebas médicas para descubrir la causa del episodio sufrido el 12 de junio. Dependiendo del resultado de los próximos exámenes y la naturaleza de su tratamiento, se le podría prohibir jugar en Italia, ya que allí la normativa impide a un futbolista disputar un campeonato con un desfibrilador automático implantado.

















