El Real Betis infligió la primera derrota a la Roma (5-2) de la era Jose Mourinho, que suma la tercera en cuatro visitas al Benito Villamarín, donde ya había caído antes con el Chelsea (en 2005) y el Real Madrid (en 2012).
Los verdiblancos se endosaron una sonora goleada a los italianos, aunque pagaron un alto precio, ya que sufrieron las lesiones de Sabaly y Canales, cuyo concurso para el inicio liguero peligra seriamente.
Los jugadores de la Roma y su entrenador dieron una penosa impresión, protestando airadamente las decisiones del colegiado sevillano Jorge Figueroa Vázquez y empleando una dureza inusitada, motivo por el que tres de sus jugadores -Lorenzo Pellegrini (58′), Gianluca Mancini (64′) y Rick Karsdorp (77′)-, así como el propio técnico Mourinho (58′) fueron expulsados.
El Real Betis se fue al descanso con ventaja (2-1) gracias a dos soberbios goles de Rodri y Nabil Fekir, dos de sus jugadores de mayor calidad y los que más activos estuvieron en la primera parte. El 1-0 llegó pronto, pues a los 4′ una falta lateral sobre Álex Moreno fue botada por Fekir y el rechace del balón colgado al área lo recogió Rodri, que empalmó una sensacional volea con su pierna zurda que sorprendió por completo a Rui Patricio.
Las buenas combinaciones entre Rodri y Fekir, así como las penetraciones de Álex Moreno por la banda izquierda, fueron las mejores armas de los béticos en el arranque del partido, cuyo primer contratiempo también llegó pronto, pues en el 15′ Sabaly pedía el cambio tras dolerse de la parte superior del muslo izquierdo. En su lugar entró Martín Montoya, que no pudo tapar -ni él ni Víctor Ruiz- el tremendo hueco que dejó un mal cruce de Paul en medio campo, lo que permitió a Shomurodov irse por piernas y batir a Rui Silva sin remisión en el 27′.
El empate apenas duró tres minutos en el electrónico del Benito Villamarín, al que volvía el público por vez primera tras 17 meses, pues justo a la media hora Nabil Fekir se sacaba de la manga un gol antológico, a la altura de los mejores que haya podido marcar el mismísimo Leo Messi en este estadio, que han sido muchos y variados. Fekir sacó un córner en corto sobre Canales, este le devolvió el esférico y el franco-argelino mandó una prodigiosa parábola desde el vértice del área que sorprendió a un atónito Rui Patricio, que solo pudo mirar cómo el esférico quitaba las telarañas de la escuadra de su portería.
Tras el descanso empató pronto la Roma, de nuevo por medio de Shomurodov (50′), en posible fuera de juego, tras un rechace del larguero, aunque poco después una hilvanada jugada de los béticos la envió a la red Alex Moreno, que pareció tocar el balón desde el suelo con la mano. Esa jugada provocó enérgicas protestas de los jugadores de la Roma y su entrenador, por lo que tanto Lorenzo Pellegrini como Mourinho fueron expulsados.
Los italianos se emplearon con virulencia en las jugadas posteriores y pronto se quedaron con ocho por las justas expulsiones de Mancini y Karsdorp, lo que aprovecharon a la perfección los béticos para sentenciar el choque con dos nuevos goles, obra de Tello y el joven Rober, en un caso asistido por William Carvalho y en el otro por Fekir.

















