- Los de Fernando Santos, sin CR7 tras su positivo por coronavirus, se impusieron a Suecia y lideran el Grupo 3 empatados a diez puntos con Francia
- Jota, sustituto del de Funchal en el once, anotó un doblete y regaló otro gol
Sin Cristiano Ronaldo, positivo por coronavirus, Portugal se hizo fuerte en el José Alvalade para derrotar sin problemas a una desahuciada Suecia (3-0).
El de Funchal es el Michael Jordan de esta selección, actual campeona de Europa y de la Nations League, que tiene en Fernando Santos a su Phil Jackson particular. El ex técnico de Porto y Benfica está exprimiendo al máximo una generación de oro que aún tiene mucho que decir y a la que se están sumando nuevos talentos como Joao Félix o el azulgrana Trincao.

Un equipo campeón forjado desde la solidez defensiva, capaz de dejar a cero su portería ante España y Francia y que tan solo ha encajado un gol en sus cuatro encuentros de esta Nations League.
Ante Suecia, Santos optó por Diogo Jota como recambio de CR7. Y el nuevo futbolista del Liverpool le devolvió la confianza asistiendo en el primer tanto y anotando un doblete. Después de pecar de egoísta en el primer minuto de encuentro, Jota enmendó su error y le regaló a Bernardo Silva el primero en el 20’.
Berg estrelló un balón en el palo
Portugal gobernaba el partido bajo el mando de William Carvalho y Danilo Pereira, nuevo jugador del PSG, pero Suecia avisó hasta en dos ocasiones en la primera mitad, llegando Berg a estrellar un balón en la madera de Rui Patricio.
Pero un reivindicativo Digo Jota lest dio la puntilla a los nórdicos con un tanto antes del descanso tras pase de Joao Cancelo. Una diana muy protestada por el banquillo visitante, que pedía posición antirreglamentaria del ‘21’.
Los de Janne Andersson salieron enchufados tras la reanudación y solo dos intervenciones salvadoras de Rui Patricio evitaron que redujeran distancias en el marcador. Una vez superado el susto inicial, los lusos supieron echarle cloroformo a un partido que finiquitó Jota con un gol a la contra tras una gran acción defensiva del ex madridista Pepe, que parece beber de la fuente de la eterna juventud.

















