Golden State Warriors marcó una era en la NBA, al conseguir 3 anillos y 5 finales de manera consecutiva. Sin embargo, en la actual temporada atraviesan un presente totalmente diferente tras las idas de Kevin Durant (a los Brooklyn Nets), Andre Iguodala y DeMarcus Cousins; sumada a la grave lesión ligamentaria que sufrió Klay Thompson en la definición por el título ante los Toronto Raptors.
Pero el panorama empeoró de manera considerable. La franquicia de San Francisco, durante la derrota por 121 a 110 ante los Phoenix Suns, recibió un nuevo golpe: la importante lesión que sufrió Stephen Curry.
El base, considerado como uno de los mejores tiradores en la historia de la NBA, chocó con el pívot Aron Baynes (2.08 metros y 117.9 kilos) mientras penetraba al aro promediando el tercer cuarto. El australiano trastabilló y todo su cuerpo cayó encima de la mano izquierda de Curry, provocándole una fractura.
Si bien todavía no se conoce con exactitud el grado de la lesión, Bob Myers, mánager general de la franquicia, le informó a ESPN que el basquetbolista será sometido a una resonancia magnética para saber si debe ser operado. En la prensa estadounidense afirman en que sería una fractura del segundo metacarpiano de la mano izquierda.

















