A solo días que concluya el año fiscal 2021 en EE.UU. las cifras de detenciones de migrantes ofrecen un panorama preocupante y un llamado urgente para que los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica finalmente asuman la responsabilidad de tratar los problemas endémicos que obligan a que más de un millón de personas, emprendan el peligroso camino de llegar a la frontera sur de EE.UU. donde apelan a un asilo, pero enfrentan políticas migratorias que rompen con ese anhelo.
En el inventario de 2021 un poco más de 1,541,651 personas migrantes de México y Centroamérica consiguieron sumar en las estadísticas reportadas hasta agosto por las oficinas de Control de Aduanas y Protección de Fronteras (USBP) y la de de Operaciones de Campo (OFO), que con la deuda de un mes de reportes anticipan que será el año de una profunda crisis migratoria, significativamente mucho mayor que en 2019 cuando se estableció un precedente con 977,509 detenciones de personas que cruzaron de forma irregular la frontera entre México y Estados Unidos.

En ese éxodo masivo los salvadoreños figuran como el quinto grupo demográfico de preocupación con 87,702 detenciones de connacionales, lo que equivale a que la Patrulla Fronteriza interceptó a 300 salvadoreños cada día del 2021.

















