Las albas golearon a FAS en la final del fútbol femenil disputada en el estadio Las Delicias.
Alianza Women extiende su hegemonía en el fútbol femenino al proclamarse campeón esta tarde del torneo Apertura 2019 tras golear 4-2 a C.D. FAS en la gran final disputada por primera en un estadio (Las Delicias), sumando ya con éste cuatro títulos en cuatro años de haberse instaurado la Liga Femenina en El Salvador.

En un arranque palpitante, estuvo cerca Maggi Segovia de anotar el primer gol para FAS Femenino al minuto 6′.
Pero el ir y venir favoreció al Alianza, el primero en abrir el marcador, al 12′, con gol de Sandra Tamacas, quién desató locura en los graderíos de Las Delicias.
Luego Paola Calderón logra igualar las acciones para el equipo felino con un tanto sobre el minuto 18 y el duelo se ponía parejo.
Jackeline Velásquez y Linda Frías no se entendieron en una jugada clave y Alianza se pierde una chance clara para volver a ponerse en ventaja en el marcador.
Cuando FAS apretó en busca del segundo, la pago caro a la contra con la astucia de Brenda Cerén, quién colocó el 2-1, al 32′.
Y justo antes de irse al descanso, vuelve a figurar de nuevo la dorsal “11” al firmar su doblete de la tarde, al 45′.
En el segundo tiempo, el cuadro tigrillo se vio obligado a arriesgar un poco más con la desventaja de 3-1 en la pizarra, mientras que las albas salieron menos presionadas dedicándose a cuidar el resultado parcial.
Al 62′, se le derrumbaba todo al cuadro asociado con el gol de Linda Frías, pero la jueza anuló el tanto por fuera de juego.
Arriesgar perjudicó a FAS que, al 70′, veía sepultadas todas las aspiraciones de conquistar el bicampeonato tras una gran jugada de Brenda Cerén por derecha, quién sirvió en bandeja para que Jackeline Velásquez convirtiera el cuarto gol de la tarde para el equipo blanco. La futbolista hizo vivir uno de los momentos más emotivos al dedicar el gol a su abuela.
Al 80′, logró acortar distancia Sandra Maravilla de tiro libre, tanto con el que FAS revivió esperanzas, inclinando la cancha por completo a su favor, pero el tiempo y la ansiedad fueron sus peores enemigos, al agotarse cada minuto, por lo que tuvo que ceder la corona a las albas con el pitazo final.

















