Massimiliano Allegri mostró su gran descontento por el estado de forma de la Juventus de Turín antes del partido de la Champions League ante el Zenit.
«Estamos enfadados y lo sentimos. En cinco días hemos echado por la borda lo que habíamos hecho un mes y medio. De los 15 goles marcados hasta ahora, 11 han sido contra equipos que están entre el décimo y vigésimo puesto. Hemos de reflexionar», dijo con rotundidad Allegri, sobre el que hay ciertas dudas en esta segunda etapa.

Es un partido importante, porque la Juve está impecable en Europa y de esa versión se ha de hacer valer. «Tenemos que subir las antenas y mejorar la fase defensiva. Incluso en San Petersburgo salimos en situaciones favorables. No se trata de la defensa de tres. Hemos pagado mucho, lo muestran nuestras cifras».
A pesar de que muchos medios en Italia se han hecho eco de que el cargo de Allegri puede estar en peligro, el técnico afirmó que «me siento entrenador de la Juve. Acepté este desafío, volver aquí para quedarme el mayor tiempo posible y volver a ganar, pero no es fácil porque no se puede hacer en un día. Se necesita construcción, tanto con el club como con los jugadores. Trabajamos para eso y, aunque las cosas no vayan bien en liga, ahora toca pensar en la Champions League».

















