Afónico, sin embargo, Andrés Quejada dio la cara, como capitán de Águila, tras la derrota frente al Alianza (0-1), en la ida de los cuartos de final, que se disputó este miércoles en el estadio Barraza. Este resultado obliga a los emplumados a marcar un gol, para igualar la serie y llevar la definición hasta los penales de ser necesario, o marcar dos para remontar y clasificar a la siguiente ronda.
“Me van a disculpar la voz, pero de también de tanto gritar uno se cansa”, aclaró a los medios. Luego comentó: “Las sensaciones son negativas, pues a pesar de haber jugado bien, perdimos el partido”.

El defensor central de los migueleños mencionó: “Fuimos un equipo que controlamos todo el juego, cinco ocasiones a gol claras. Pudimos habernos ido con unos tres o cuatro goles adelante, tranquilos. Pero el mismo mal de siempre, el mismo problema de todo el año, no anotar goles y eso nos pasó factura”.
El jugador reconoce que estará complicado remontar en el Cuscatlán, pero no lo mira imposible: “No va a ser fácil, porque ellos están en su casa, en su terreno y en la cancha que conocen bien. Sin embargo, para los hombres de Dios no hay nada imposible y confiamos en él y entregamos en él este juego”.
Águila tuvo una de las peores delanteras de la fase regular, a pesar de ser uno de los equipos que más tiros a marcó realizó. Para Quejada, la casta del equipo debe quedar en “los goles, porque oportunidades vamos a tener”.
Detalló: “Para mí, con todo respeto del rival, perdonamos a la defensa más vulnerable de todo el torneo. Por cada partido que les he visto, he contado contando unas dos o tres ocasiones a gol, claras de los rivales, y esta tarde nosotros tuvimos también un par de ocasiones”.

















