Cuando faltan apenas dos días para su apertura en Los Ángeles, la ciudad que alberga la mayor comunidad hispana de Estados Unidos, el anfitrión sigue sin revelar la lista de gobernantes invitados, que se ha convertido en la lista de los desencuentros.
Su insinuación hace unas semanas de que no invitaría a Cuba ni a los mandatarios de Venezuela, Nicolás Maduro, y Nicaragua, Daniel Ortega, a quienes considera ilegítimos desde su reelección, abrió la caja de los truenos.
México, Bolivia, Guatemala, Honduras y el bloque de 14 naciones del Caribe han puesto en duda su asistencia si se excluye a esos países, que según Estados Unidos incumplen la Carta Democrática Interamericana.
No sería la primera vez que Cuba asistiera a una de estas cumbres, puesto que lo ha hecho en las últimas dos ediciones.


















