Tras la reciente muerte del ex jugador y campeón de mundo con Brasil Pelé, es imposible olvidar cuando el Santos vino a El Salvador a jugar con Alianza con todo y el mejor jugador del mundo.

El domingo 16 de enero de 1966, El Salvador se paralizó con la sola presencia en la grama del estadio Flor Blanca del futbolista Edison “Edson” Arantes do Nascimento, conocido mundialmente como Pelé.

El atacante brasileño llegó junto a su eterno y querido equipo, el Santos F.C., con luminarias de esa época, como los mundialistas Gilmar, Mauro, Orlando Picanha, Zito, Pepe, Mengalvio y el cipote Coutinho, todos campeones con Brasil en las Copas del Mundo celebrados en Suecia 1958 o en Chile 1962.
El Santos resumía a mediados de los 60 el mejor fútbol en el primer lustro de la década en el continente, luego de ganar las Copas Libertadores de América y las Copas Intercontinentales de Clubes en 1962 y 1963.
Eso fue suficiente para que el encuentro señalado para las 4:30 p.m. de aquel 16 de enero reuniera a más de 40 mil personas en el estadio capitalino. Incluso, muchos de ellos debieron de acomodarse a lo largo de la pista atlética del escenario deportivo ante la paciencia del árbitro central del partido, Ramón “el Hermano” Mármol Sagastume, designado por la Federación Salvadoreña de Fútbol para dirigir el histórico choque

















