El primer estadio propiedad de un equipo de fútbol femenino estadounidense está a punto de ser realidad tras el anuncio llevado a cabo hoy por el Kansas City de la NWSL. La obra costará 70 millones de dólares (60,4 millones de euros) y se construirá a lo largo de Berkley Riverfront, cerca del río Misuri.
«Creemos que esta importante inversión y compromiso moldeará un futuro más sólido para toda nuestra región y nuestros deportistas», asegura Chris Long, copropietario del KC NWSL, en el comunicado de prensa.

Anteriormente el club anunció sus planes para construir un centro de entrenamiento en la cernaa ciudad de Riverside con la financiación de 15 millones de dólares (13 millones de euros) procedentes de fondos privados

















