La cuestionada persecución judicial en Guatemala contra exfiscales y exfuncionarios anticorrupción abrió una disputa diplomática con Colombia y la ONU, que se suma a otra con Estados Unidos por la misma causa.

El conflicto estalló el lunes cuando el fiscal Rafael Curruchiche anunció un proceso contra el ministro de Defensa de Colombia, Iván Velásquez, por supuestas acciones ilegales mientras dirigía la CICIG, una comisión antimafias de la ONU en Guatemala, de 2013 a 2019.

De inmediato, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, llamó a consultas a su embajadora Victoria González y “en reciprocidad” Guatemala hizo lo mismo al día siguiente con su representante en Bogotá, Reagan Vega.
Error de guerrillero”.
En respuesta, el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, de gira en España, calificó como “un error de guerrillero” la reacción del gobernante izquierdista colombiano, pero Estados Unidos y la ONU también condenaron la acusación contra Velásquez.

















