Acto seguido, aparece una escena durante una comida en Manchester, donde el equipo se preparaba para jugar un partido de la UEFA Champions League. Mientras Piqué no estaba, Suárez coloca unos palillos de madera en su silla.
Antes de que Piqué ocupe su asiento, el artillero uruguayo se ocupa de distraerlo para llevar a cabo su broma. “Geri, ¿me das un pedazo de pan?”, le dice Lucho para engañarlo. Luego el defensa catalán se sienta y nota el pinchazo en su trasero al instante, lo que provoca su grito y las risas del de sus compañeros de mesa.
Pero las bromas de Suárez a Piqué vienen de mucho antes, incluso antes el uruguayo tenía a Neymar como aliado. En los entrenamientos de la Ciutat Esportiva del FC Barcelona. Por ejemplo, era habitual que el delantero brasileño se coloque estratégicamente detrás del defensor para que su socio de la ofensiva culé lo empuje y provoque la clásica ‘zancadilla’.
Actualmente, el goleador uruguayo ya no tiene la complicidad de la estrella brasileña, pero de todas formas se encarga de generar buen clima en la plantilla y generar las carcajadas del resto de los jugadores del equipo con sus ocurrentes burlas.

















