Ante el riesgo de descender por impago a sus jugadores, la dirigencia de la Primera División ha tocado este tema con los equipos que tienen problemas de insolvencia económica, a fin de hacerles ver las consecuencias si no ponen en orden sus finanzas.
De acuerdo al vicepresidente de la Liga, Samuel Gálvez, han conversado sobre esta situación en sus últimas reuniones luego de que en la primera vuelta se diera el caso más sonado, el del Sonsonate, que estuvo a punto de cumplir dos meses sin pagar a su plantel, lo que llevó a un ultimátum de su entrenador, Rubén da Silva.
Finalmente «Polillita» se quedó en el equipo cocotero y el Sonso no enfrentó el riesgo de no programación de partidos por impuntalidad de pagos, pero el fantasma de las deudas sigue presente en este campeonato.
«Como vicepresidente de la Primera División y con Guillermo Figueroa, presidente, hemos estado pendientes, hemos hablado con los equipos que en cierta forma ya tienen problemas, porque hay un cierto tiempo todavía, que solventen la situación porque si no dentro de unos 15 días puede haber novedades, más ahora como se está dando la situación«, advirtió Gálvez, también dirigente del Limeño.

















