El Leverkusen no había perdido en toda la temporada; ni una derrota en Copa, Bundesliga o la Europa League y ya se hablaba de un equipo histórico, pero el que puso contra las cuerdas a los Leones germanos fue el Qarabag.

Yassine Benzia fue el que abrió el marcador para los locales con un disparo que resultó imposible de atajar para Matej Kovar y de ese modo prender las alarmas de los pupilos de Xabi Alonso.

El 2-0 en contra de ‘las Aspirinas’ llegó en los minutos finales de la primera mitad. El autor de la anotación fue Juninho con un contragolpe de manual para el Qarabag que dejó inoperante al Leverkusen.
Un error en defensa que trataban de recular el esférico a zona defensiva habilitó a Wirtz, quien simplemente pasó por arriba el balón para el 1-2.

Patrick Schick fue el que mantuvo el invicto del Bayer Leverkusen. El reloj indicaba 90′+2 y con un susto previo que casi pone el 3-1 del Qarabag, el checo se ecnontró solo en el corazón del área y un remate de cabeza que puso el 2-2 y evitó la caída del líder de la Bundesliga.

















