La NFL insistió este miércoles que no tomó ningún atajo con el rastreo de contactos después de enterarse de que el receptor abierto de los Baltimore Ravens, Dez Bryant, había arrojado prueba positiva por el coronavirus una media hora antes de la patada de salida frente a los Dallas Cowboys.
Bryant estuvo sobre el terreno de juego participando en ejercicios individuales de calentamiento alrededor de una hora antes de que los Ravens fueran notificados de su prueba con resultado no concluyente. Para ese momento, Bryant fue divisado abrazando y charlando con jugadores, incluyendo a ex compañeros de equipo con los Cowboys, sin portar un cubrebocas.

Pero la NFL no identificó contactos cercanos de alto riesgo después de entrevistar a Bryant, así como personal del club, y revisar los datos de su aparato de proximidad de contactos.
«Les puedo decir con certeza absoluta de que nuestro proceso exacto de rastreo de contactos fue seguido anoche, como se hace en todos los casos», dijo Dr. Allen Sills, el jefe médico de la NFL. «El hecho de que se pudo realizar rápidamente no es un reflejo de una falta de cuidado en el proceso. Es simplemente que la cantidad de datos que estaban disponibles para ser evaluados nos permitió eso».

















