Hace ocho años se produjo uno de los partidos más momeorables en la historia de la Copa del Mundo.

Un 8 de julio de 2014, Brasil y Alemania chocaban en el Mineirao por las semifinales del Mundial en suelo carioca.
En aquella oportunidad, la selección teutona propinó una goleada histórica de 7-1 con goles de Mueller, Klose, Khedira y dobletes de Kroos y Shurle.
Por parte de Brasil descontó Oscar en los instantes finales.
Dicho partido significó la clasificación de Alemania para la gran final que le terminaría ganando a Argentina en el Marcaná.

















