Colombia comienza la transición hacia su primer gobierno de izquierda de la mano del senador y exguerrillero Gustavo Petro, quien planteó un “gran acuerdo nacional” para sacar adelante ambiciosas reformas ante la división del país.

Petro quebró la tradición de mandatarios conservadores y liberales al imponerse en segunda vuelta con el 50,4% de los sufragios, derrotando al millonario independiente Rodolfo Hernández (47,3), según el cómputo oficial.

Con una ventaja de 700.601 votos, el jefe de la oposición convenció a la mitad de los colombianos con su plan para transformar un país con la segunda brecha más amplia entre ricos y pobres en Latinoamérica y azotado por la violencia del narcotráfico.

















