Había mucha expectativa en el mundo de la Fórmula 1 por la presentación del VF-21, el coche de carreras de la escudería Haas de cara a la nueva temporada de la máxima categoría del automovilismo. Pero la polémica no tardó en aparecer porque muchos fanáticos repararon en que este nuevo vehículo lleva los colores de la bandera de Rusia, justo en medio de la prohibición ligada a la sanción por el escándalo de dopaje de este país
Es prácticamente el mismo automóvil del Mundial de F1 2020 pero con un nuevo diseño que, casualmente, parece inspirado en la bandera rusa. Y todo apuntó a la familia de Nikita Mazepin, teniendo en cuenta que gran parte del dinero que sostiene a este equipo estadounidense es de la familia del piloto ruso. De hecho, en el vehículo se puede ver la inscripción de “Uralkali”, que es el nombre del nuevo patrocinador, que justamente es la empresa de fertilizantes del multimillonario Dimitry Mazepin, padre del piloto debutante.
Y por más que Nikita no pueda alzar la bandera de su país o escuchar el himno si sube al podio por el castigo emitido el pasado mes de diciembre por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), los colores blanco, azul y rojo están por todo el monoplaza.

















